jueves, 19 de marzo de 2015

Japonismo

Como saben que voy tarde con todo, tampoco les sorprenderá que les cuente que he  estado en Japón. Meses preparando el viaje para luego pasar meses hablando de él, y meses después explicarlo en mi blog. No sea que a estas alturas de la película hay algún homínido en la tierra que no se haya enterado algún homínido sobre la tierra.

Pues sí, 2014 fue un feliz año, ahora que ya ha concluido y andamos inmersos de lleno en 2015, lo puedo anunciar a los cuatro vientos sin que se me gafe. Fue el año en que concluí mi primer año universitario, con más pena que gloria, debido a que conseguí de nuevo un empleo indefinido que me impidió estudiar, lo que me hubiese gustado. El año en que me regalaron una vespa preciosa durante la celebración de nuestras nupcias (además de muchas más cosas), en esa divertida fiesta campera. El año en que Fanny, se convirtió en mi mejor amiga y se adaptó a su nueva vida en Madrid, Y sobre todo el año en que preparamos con mimo y mucha ilusión nuestra visita a el país nipón.

Probablemente las vacaciones de mi vida, aunque lo cierto es que siempre digo esto al regreso de cualquier viaje. Sin embargo este ha marcado e influido, incluso en nuestras pequeñas rutinas habituales: hasta una arrocera nos hemos comprado a la vuelta, impensable haber subsistido todo este tiempo sin algo tan imprescindible...

Mi parteneire (ya legal, pero parteniere) se ocupó de cansinear ya suficiente con el viajecito de marras en su blog. Eso sí, todo muy ordenado y muy bien explicado. (Me queda la duda de sí alguien le leyó hasta el final...). Yo me he encargado de la parte más divertida:

Con todos ustedes: "La ruta nipona: la película".





Besos y abrazos. No se olviden de pasarse por Tokio, Kyoto, Osaka, etc. para tener tema de conversación durante semanas, pese a quedarse sin amigos.

Saludos,

Kitkate.

viernes, 15 de agosto de 2014

True detective


Pues sí, una que es una tardona, pero para que se imaginen del tiempo del que dispongo, he terminado por fin de ver True detective esta semana y eso gracias a que aumenté la memoria de mi móvil y pude seguir las andanzas de Matthew camino del trabajo y con el traqueteo del metro de fondo. Nunca he sentido más ganas de aniquilar a un músico ambulante en mi vida, que por no permitirme escuchar los diálogos. (NOTA MENTAL: comprar auriculares más potentes).





Pues bien, elevo ya, tras haber concluido los ocho capítulos, a esta serie a categoría de obra de Arte. Y no por el guión, que si lo pensamos el rollo policial en busca de asesino en serie está muy trillado, si no por todo lo que rodea al intríngulis en sí, especialmente la fotografía (sublime), la música y el comecome introspectivo y existencial del personaje al que da vida Matthew McConaughey. Quién nos lo iba a decir cuando le veíamos en papeles de chico guapo y tonto hace unos años... Lo que es escoger un buen guión. ¿Verdad, Leo DiCaprio?

Woody Harrelson, tampoco está mal, entendiendo que en su caso la elección de buenos personajes suele ser frecuente, que es actor versátil lo sabemos desde "Cheers", así que no sorprende de forma tan significativa a como lo hace Matthew. (Ay, Matthew, ahora odio más aún si cabe a Penelope Cruz : Buscona). 
Por otro lado su personaje, Martin Hart, se corresponde con un rol más llano, de policía putero, vividor y terrenal. Algo que a uno no le luce tanto, pero si hasta lo hace Santiago Segura en Torrente. 






La serie sorprende aún más a medida que se desarrolla, permitiéndose un giro en el guión a eso del sexto capítulo, cuando ya entiendes el porqué del título, y es que True detective no lo es cualquiera, sólo Rust Cohle, que no cesa en su intuición de perseguir al malo contra viento y marea. "Uno sólo puede ser bueno en un sola cosa", dice Rust y él lo es siguiendo pistas y llevándose a los malvados a su terreno. 

La representación cruda de la sociedad norteamericana en la profunda Louisiana la entiendo como bien conseguida, pero claro una no ha tenido la suerte de adentrarse en las zonas pantanosas y rurales de por allá, como para poder juzgar de primera mano. Pero la fotografía, ay, la fotografía. Más de una vez me quedé absorta parando la imagen para contemplar los planos de los paisajes del sur de Louisiana. Increíbles. 

Por ponerle alguna pega diré que la conclusión se queda un poco corta, me imaginaba yo un desenlace más rimbombante en que cesaran cargos políticos y que tocara a las élites un poco más de lleno, pero parece que los guionistas prefieren complacernos con un final "amable". 

Señores productores, a  la espera quedo pues de la segunda temporada.

Suya que les quiere: 

Kitkate




domingo, 3 de agosto de 2014

El cine que viene: Wish I Was Here


Al más puro estilo La Mirada Difusa acudo a contarles el cine que viene.

No soy yo de celebrar los estrenos que parten de grandes y pequeños estudios. Los largos metrajes suelen aburrirme, digamos que me encuentro más en el punto "serial lover" que otra cosa.
Aunque de vez en cuando una película gusta, eso sí, con pausas, porque a los 50 minutos de reloj inevitablemente tiendo a perder el interés, como si me programaran, oigan.
Eso no me pasa, de forma también incomprensible, cuando hablamos de Zach Braff , asi pues, además de ser capaz de verme en una tarde una temporada entera de Scrubs, también puedo ver sin rechistar The Last Kiss en inglés con subtítulos en coreano. Verídico es y no exento de éxito, porque he de reconocer que esta versión del L'ultimo bacio, es un tostón de los grandes.

Pero el próximo mes celebramos el regreso del director de Garden State, o sea el mismísimo Braff, creador de la obra de arte más significativa y alucinante de todo el cine independiente de la Historia del cine independiente, ever and never. Y es que con un proyecto de crowfunding en el que estuve apunto de colaborar con todos los ahorros de mi cuenta naranja, llega a nuestras pantallas Wish I was Here.



La crítica especializada habla de un Garden State para adultos y yo a punto estoy de hacer el pino puente de alegría.

Imaginense, Zach Braff tira de agenda y recupera a Jim Parsons de Garden State y se permite compartir escena con su amado "Turk" como guiño incontestable a la serie que le lanzó a la fama. Además de recurrir a Mandy Patinkin, Saul en Homeland y a Kate Hudson, que desde "Almost famous" no ha vuelto a hacer nada decente... Lo cual me lleva a pensar que esto del crowfunding no dio para tanto caché, pero bueno...

Del argumento poco se, más allá de lo que deja dilucidar el trailer, pues hasta el próximo 12 de septiembre, fecha del estreno en España, pretendo no conocer nada.

Cómo era de esperar las debilidades musicales de Braff salen a la luz, y de nuevo nos deleita en su trabajo con una impecable banda sonora, aderezada en esta ocasión con tema inédito de The Shins sólo para esta producción, cuyo título  "So Now What", nos traslada irremediablemente a la frase final de Garden State: "What do we do..." ¿Casualidad?
Bon  Iver y un duo entre Coldplay y Cat Power añaden el punto festivalero a la selección musical.



Pues eso, espero que como yo, se encuentren deseosos de tan esperado estreno. Nos vemos el día 12 de septiembre a la salida del cine para comentar. ¿Les parece?

miércoles, 2 de julio de 2014

Metro de Madrid, vuela...


Uys, y decía yo ¡¡¡que no tenía nada apasionante que contar!!!

Pero sí se me olvidaba mencionar una de mis facetas más fascinantes; la de usuaria de Metro de Madrid,  ya lejos de la gincana que supone encontrar un asiento para sobrevivir al traqueteo de 24 estaciones. Sí, 24.

El vello se me erizó cuando me enteré de que los señores del Metro de Madrid habían decidido que la estación de mi barrio "Aviación Española" (por la gracia de Dios), iba a ser cerrada, porque total un barrio periférico de gente en paro ¿para qué necesita metro durante el verano? Ni que esto fuese el barrio de Salamanca, ¿qué se cree la chusma class?. Ya bastante con que el nombre de su parada de metro hace mención a nuestra excelentísima fuerza aérea española.

Pues eso, que aludiendo a no se qué mejoras, en una estación que llevará abierta ¿ocho años?, ponemos un par de Blasas de toda la vida y ¡qué se jodan!, que diría la Fabra.

Y cómo yo, llámenme rebelde, tengo costumbres burguesas, decidí que bajarse en Casa de Campo a coger el metro era muy de pilingui y por eso me aventuré a probar con la Línea Cinco, (de vulgar rima).

Pues lo de la rima, no iba desencaminada, porque lo de hoy todavía me duele.

Llegar una hora tarde a trabajar es algo que no entra en mis principios, yo NUNCA llego tarde.
Me gusta salir con tiempo para tomar mi café en Julián Camarillo y organizarme antes de empezar a trabajar. Ya ven, en los barrios periférico hay gente fina y seria, además de Latin Kings.

Pues la historia es que hoy me han tenido presa en las estaciones de Urgel y Marques de Vadillo, a muchos kilómetro de mi destino,  Suanzes, mientras la hora de entrada se apróximaba y yo sin mi anhelado café.

Una pesadilla,  la falta de información de todo de los operarios de Metro, incapaces de aportar soluciones y desentendiendose del tema, las burdas falacias que transmitía la megafonía una y otra vez : "En media hora se restablecerá el Servicio en Línea Cinco, ding  dong ding "... Menos mal que Twitter existe y me he permitido un trolleo en toda regla a - mis ya amigos de - @metro_madrid, en el largo tiempo de espera de más de  una hora y la posterior trayectoria de "búscate la vida por Madrid", los únicos que por otro lado han dado la cara.

Ni, imaginarme quiero, lo que han debido de pasar los pasajeros del tren que me he permitido perder en Aluche, porque han acabado siendo culpables de la incompetencia y de los recortes de Excelentísimo Ayuntamiento de los Madriles, al haberse bajado ellos porque sí,  del vagón parado durante ya veinte minutos en el túnel entre Acacias y Pirámides. Claro, todos sabemos que donde va Vicente va la gente , y es lo más lógico que un tal Vicente se arrojase del tren a las vías para ser seguido por un tropel de personas sin ningún apego a sus vidas.

Lo que justificaban los medios


Pues esta es la respuesta que mis amigos de Metro de Madrid han dado a su incompetencia, obviando que la línea cinco es la más antigua de Madrid, la más problemática y que los recortes, que les obligan a desasistir a los pasajeros y a descoordinar una evacuación de tal manera, también existen.

Cabreadísima estoy. Mañana me preparo dos tuppers, uno para la comida y otro para desayunar en el maldito metro.



Lo que se cocía en mi Time Line




Lo que comentaban otros usuarios.